El Nuevo Sur, un sueño de José de Dios

Por: Diógenes Armando Pino Ávila

     Hay sueños que uno abraza con pasión, sueños e ilusiones que requieren de lucha y tenacidad para convertirlos en realidad, es el soñador un poeta que sueña con futuros que desearía concretar en la vida real. Muchas veces se logra, otras se desisten a mitad de camino y otras ni siquiera se comienza. Hay personas con la paciencia y la fe en el futuro y sobre todo con la fuerza interior que le permite no decaer en su empeño y contra viento y marea enfrentan todas las dificultades con una fuerza titánica que su propia grandeza le provee.

     Algunos casos son tan grandes que trascienden fronteras y sus forjadores se convierten en referentes universales y son el faro para que las nuevas generaciones se guíen y potencialicen sus aptitudes y así comiencen a forjar su propia historia en la búsqueda esquiva de ver su propio sueño convertido en realidad, otros se quedan en el anonimato pues no cuentan con los medios para hacer público sus logros, pero esto no quiere decir que no tienen el mérito para guiar a otros hacia el triunfo en el futuro.

    De estos soñadores los ha habido de todas las ciencias: Isaac newton y su aporte al descubrir las leyes de la gravedad, Albert Einstein y su Ley de la relatividad, Luis Pasteur y su penicilina, Newton, Edinson, Los Lumiere, Steve Job, Wozniak, Gate y tantos otros que le han aportado a la ciencia y a la tecnología. También hubo otros de tendencias políticas como: Bolívar, San Martín, Mandela, Fidel, Washington en cuanto a política se refiere. Gabo, Borges, Dostoievski, Neruda, Alighieri por mencionar unos pocos de la literatura y podía seguir enumerando deportistas, médicos, educadores y otras profesiones y haríamos una lista interminable de ellos.

    Hay otros más modestos, pero importantes en sus logros y en su tenacidad y persistencia que también pueden ser mencionados, los que desde los pueblos se han dispuesto a cumplir sus sueños y a concretar sus metas. Estos transitan un camino lleno de espinas, de incomprensiones y de adversidades por parte de sus coterráneos, pero que precisamente ese camino empedrado de problemas le dan un mérito admirable en su labor. Los hay educadores, amantes del deporte, líderes cívicos, políticos (aunque raros), periodistas y otras profesiones u oficios.

     Hoy quiero resaltar a uno de éstos últimos, quien, cansado de trabajar en la radio, haciendo programas y vendiendo publicidad al comercio, en ese tiempo escaso, de su pueblo, y viendo que su esfuerzo económico se iba en el pago del espacio en las emisoras, decidió abrirse camino con un pequeño capital de cinco millones de pesos. Pensó en muchos negocios, pero su pasión por los medios y sobre todo por el periodismo lo llevó a tomar la decisión de comprar una computadora y un plotter y en su casa de habitación montó un periódico pueblerino donde editaba 100 ejemplares, lo que para él era un inmenso logro.

    Hace dieciséis años, José de Dios Quintero fundó el periódico semanario El Nuevo Sur en el municipio de Aguachica y desde ese remoto 5 de abril del año 2005 ha visto la luz ininterrumpidamente este semanario orgullo de los aguachiquenses y de toda la parte sur del departamento del Cesar. José de Dios ha tenido que batallar con dientes y uñas para mantener vivo su sueño, para tener a flote el periódico de los moradores del sur. El peor enemigo de este empeño ha sido la política, pues cada gobierno local mira con una óptica diferente su labor, algunos le reconocen el mérito y contratan algo de publicidad, otros endiosados con el poder miran como poca cosa la labor periodística del grupo de colaboradores del periódico.

     Pero contra toda adversidad, José de Dios con ese espíritu generoso y con la grandeza de su alma persiste en su sueño y nunca ha cejado en el empeño de proveer a la segunda ciudad del departamento del Cesar de este, el único medio impreso que circula en nuestros territorios. ¿Cómo lo hace? Es la pregunta del millón, subsiste a través de la escasa propaganda y con los recursos propios, mantiene una nómina de cuatro trabajadores que le colaboran a él y a su mujer en las labores del periódico. Hoy tiene un tiraje de mil ejemplares de los cuales alcanza a vender algunos, los otros los regala a las oficinas públicas y les entrega a sus colaboradores que escriben en El Nuevo Sur algunos ejemplares, pues todos escribimos ad honorem. Ojalá los alcaldes del sur tengan en cuenta este importante medio para difundir sus obras de gobierno. Mi abrazo y admiración a José de Dios. Necesitamos muchos José de Dios en estas latitudes que muestren su entereza para que podamos seguir su ejemplo.

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