SE ACABÓ EL RECREO

Por Óscar Pallares Ropero

PEDAGOGÍA, VACUNA, ALCOHOL Y SISTEMA INMUNE

     La charla nace de una pregunta sobre si uno puede tomar alcohol o no después de vacunarse contra el Sars-CoV2. Sí se puede, pero no se debe, contesta la Dra. en Biología, Luisa Fernanda Pallares A. Es sabido, explica, que el alcohol inmunodeprime al cuerpo; el alcohol de borrachera, me aclara. No es que el alcohol haga menos efectiva la vacuna: lo que hace es que el cuerpo sea menos efectivo para generar anticuerpos para defenderse. La pelea no es entre el alcohol y la vacuna, sino entre el cuerpo y el alcohol, ya que este lo debilita y no le permite defenderse bien de las infecciones y otras enfermedades.

    Aprovecha y sigue enseñándome. Lo otro importante a tener en cuenta es que la respuesta inmune del cuerpo es supremamente mala si no se durmió bien la noche anterior a vacunarse. Así que nada de fiestecitas hasta el amanecer la noche anterior a la vacunación. Si se emparranda, después no vaya a echarle la culpa a la vacuna si su cuerpo cae ante los ataques del ejército viral.

    Le indago sobre la efectividad de la vacuna. Ellas no son mágicas que todo lo previenen y a todos, me responde. Las vacunas reducen la probabilidad de morirse si uno se infecta. No es una cosa infalible, que proteja 100 por ciento a todos los humanos. La respuesta inmunológica de una persona difiere de otra, así sean incluso de la misma familia. Una vez vacunado no es que enseguida los soldados protectores del cuerpo se levantan y atacan. Hay que esperar por lo menos dos semanas para que estén listos para repeler el ataque viral de la covid-19, por ejemplo.

    Otra cosa que se debe entender y no se enseña, y regañándome me pregunta ¿para qué carajos es la pedagogía?, es que la sociedad científica considera como buena una vacuna que tenga una efectividad del 60%. Si tiene más, es súper buena. Tener ese 60% de efectividad significa que de 100.000.000 personas que se vacunen contra una enfermedad, es probable, ojo, estadísticamente, que 40.000 mueran, ya sea porque el cuerpo no desarrolló una respuesta inmune correcta o si la desarrolló no fue suficiente. Hablo, claro está, de enfermedad, ya que por infección el porcentaje estadístico de muerte es mucho menor.

    Con relación a la vacuna contra la covid-19, es maravilloso lo que ha hecho la ciencia: consiguió en cortísimo tiempo una efectividad de hasta más del 90% en algunas de las marcas disponibles en el mercado. Es decir, solo 10 de 100 personas podría infectarse estando vacunadas con las dos dosis, y de estas 10, solo 0,01 persona puede morir. ¡Es un exitononón!, exclamó.

      Perooooo, en ese tono me lo dijo, vacunarse contra la covid-19 es lo más protegido que vamos a estar contra el virus, pero, por ahora hay que seguir protegiéndose con el tapaboca, evitar las aglomeraciones y lavarse las manos constantemente, porque así sean muy efectivas las vacunas, siempre hay una pequeña probabilidad de infectarse, aunque se esté vacunado.

    Formuladas todas las inquietudes sobre las vacunas quise saber sobre qué es el sistema inmune y cómo funciona. Vea papá, me dijo, es algo complicado de explicar, pero ahí va…

     …dado que el espacio que gentilmente me proporciona El Nuevo Sur se acabó, este será tema para la próxima columna.

PRIMER RECREO: El Bosque el Agüil va en la vía de la extinción. Por eso me atrevo a hacer la siguiente súplica pública: Padre Juan Carlos Ramírez. ¿Es posible declarar LUGAR SANTO al Bosque? Si el hombre no quiere protegerlo, sea el Supremo quien lo haga; apreciados pastores: desde sus congregaciones conciten la protección del Bosque, lugar sagrado por antonomasia de los morrocos.

SEGUNDO RECREO: El Paro Nacional se resuelve con política, no con asistencia militar, señor presidente. Ya debe saber usted que en tierra del terror quien venga a asustar causa risa.

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