Inicio Nacional El comandante del Ejército dirigió brigada acusada de matar civiles en el...

El comandante del Ejército dirigió brigada acusada de matar civiles en el Cesar

340
0

El militar fue ascendido ayer en la plenaria del Senado, al máximo rango que puede alcanzar un general, a pesar de los señalamientos de corrupción y de los falsos positivos

Mayor general Nicacio Martínez Espinel.

El comandante en jefe del Ejército de Colombia, Nicacio de Jesús Martínez Espinel, estuvo a los mandos, entre octubre de 2004 y enero de 2006, de una brigada señalada por la Fiscalía de al menos 283 supuestas ejecuciones extrajudiciales en los departamentos de La Guajira y del Cesar.

El diario español El País obtuvo acceso a documentos que señalan que la Décima Brigada Blindada que dirigió el militar fue señalada en un informe del ex fiscal general Eduardo Montealegre Lynett (2012-2016) como “uno de los primeros lugares en el ranking de presuntas ejecuciones extrajudiciales”.

Los casos reportados en 2005 —durante la presidencia de Álvaro Uribe (2002-2010)— involucran al menos a dos batallones en asesinatos al margen de la ley, la acusación de una masacre de indígenas y un episodio de violencia sexual.

En la nota, que fue publicada en el marco de la discusión del Congreso de Colombia para el ascenso del comandante del Ejército Nacional, se mencionan los casos de los falsos positivos ya juzgados “que ponen bajo la lupa las acciones de esa brigada en el Cesar y La Guajira, en la que Martínez asegura haberse dedicado a tareas administrativas”.

Cabe destacar que los casos fueron reportados en el 2005 y el primero de ellos obedece a una masacre a indígenas ocurrida el 21 de febrero de ese año. “Los soldados del batallón La Popa, según una sentencia condenatoria, colaboraron con paramilitares de las desaparecidas Autodefensas Unidas de Colombia en dos homicidios”, señala el medio.

Luego, en el mes de mayo, indica el informe, dos soldados del mismo batallón asesinaron en el Cesar a una persona protegida, llamada Dagoberto Cruz Cuadrados, que “luego fue presentado como muerto en combate”. Un falso positivo.

“Doce años después, en 2017, un fiscal de la Dirección Nacional de Derechos Humanos reabrió el caso y ordenó la detención de los responsables”, continúa el medio. Ambos militares ya estaban fuera del Ejército.

A los dos días, casi 30 militares del batallón de La Popa, según los documentos a los que accedió el diario español, “participaron en el asesinato de Claudino Manuel Olmedo Arlante y Frank Enrique Martínez Caviedes, un menor con discapacidad mental”. Los fallecidos fueron reportados como muertos en enfrentamientos con la desmovilizada guerrilla de las FARC.

Gracias a dicha investigación, siete soldados fueron condenados a 40 años. “Unas semanas antes se había producido otro asesinato de características similares en el mismo municipio de La Paz”.

Asimismo, se indica que el 5 de agosto de 2005 el actual jefe del Ejército firmó una orden de recompensa de un millón de pesos “para obtener información que arrojó excelentes resultados operacionales y proceder así contra supuestos guerrilleros”.

La publicación realizada por el diario internacional El País, se suma a la que también hizo el reconocido medio norteamericano New York Times, el cual señaló que las “órdenes de letalidad” podrían incentivar el regreso de las ejecuciones extrajudiciales.

Pese a los señalamientos de los medios internacionales y las investigaciones que cursan en contra de la Brigada que dirigía el mayor general Nicacio Martínez Espinel, el Senado colombiano aprobó en la noche del pasado 5 de junio el ascenso a general de cuatro soles del comandante.

El ascenso de Martínez, y de los también generales del Ejército Luis Fernando Navarro (comandante de las Fuerzas Militares) y Ricardo Jiménez Mejía, fue aprobado por 64 votos a favor y uno en contra en una votación de la que se retiraron los senadores de los partidos de oposición FARC y Alianza Verde.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here