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El rostro del destierro (Segunda entrega)

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Por Diana Moreno Hernández

Las precarias condiciones en su país de origen, los hace desplazarse por falta de alimentos, medicinas y seguridad.
Estadísticas recientes dan cuenta que en 2012 llegaron a Colombia 251.475 personas procedentes de Venezuela, en 2015 lo hicieron 378.965. La mitad arribó a Bogotá y los demás a Medellín, Cartagena, Barranquilla, Bucaramanga, entre otras ciudades.
En 2012 se quedaron 13.500 y en 2016 la cifra llegó a 67.700. También se han duplicado las solicitudes de cédulas de extranjería. Son cifras oficiales publicadas por el portal web Semana.
Detrás del infortunio que trae a los venezolanos a Colombia hay una terrible crisis económica sin precedentes.
Año tras año la situación recrudece. En datos del Fondo Monetario Internacional a finales del 2016 se proyectó una inflación del 1.660% para este 2017. La misma se ha estimado para el 2018 en 2.068,5%, siendo la más alta del continente.
Indiscutiblemente a esto se ha unido el incremento en la tasa de desempleo, ya que es complicado para las empresas mantener inversiones en un país con una economía totalmente inestable.
Es decir que los venezolanos necesitan 18 salarios mínimos al mes para cubrir el costo de la canasta básica familiar.
Atrás quedó la sensación de alivio que una vez representaron los aumentos salariales, pues según los especialistas esto se convierte en parte del problema, estimulando al aceleramiento inflacionario.
Es por ello que la gran mayoría de inmigrantes del vecino país han entrado a Colombia con la intención de trabajar o de emprender algún proyecto.
El destierro sigue siendo la opción del venezolano para buscar los bienes y servicios que el vecino país les satisface. La búsqueda de un trabajo por cortos periodos o de manera definitiva.
Según había informado Migración Colombia al portal web La República, de las cédulas de extranjería solicitadas, Temporal Trabajador tuvo la mayor participación con un 38%, seguido por Temporal Estudiante (17%), Temporal Especial (9%), Residente y Temporal Cónyuge con 7%, entre otras categorías.
Otros casos, cuyos datos no aparecen en los registros oficiales, ingresaron por algún recodo de la frontera (y llegaron sin un solo peso en el bolsillo).
Según Migración, 31,53% de las solicitudes de ingreso para trabajar que se hacen al año, corresponden al sector mineroenergético. Luego buscan laborar en servicios (29,33%), comercio (11,61 %) y construcción (9,91 %), entre otros.

Venezolanos agradecidos
El agradecimiento de los venezolanos en tierras ajenas donde lograron acogida no se hace esperar.
Alexander Vargas, llegó el pasado año bajo las mismas condiciones descritas a Aguachica Cesar. Dice que no hay palabras para expresar su agradecimiento a quienes le han ayudado a salir adelante (mediante el trabajo) tras su llegada a Colombia.
Aunque considera que el costo de vida en Colombia es alto en cuanto a los servicios, lo cual dificulta un poco reunir dinero para enviar a Venezuela, ha logrado demostrar sus competencias en el área de la electrificación, refrigeración y maquinaria pesada en lo cual se desempeñó por años en su país de origen.
A su llegada a Aguachica, consiguió trabajo como mesonero en un restaurante, donde le pagaban 15 mil pesos diarios trabajando desde las 5 de la mañana hasta las 5 de la tarde.
Aunque ha logrado laborar de forma independiente con mejor remuneración, recuerda con nostalgia los dos meses y medio en los cuales se le dio la oportunidad en aquel restaurant y posteriormente en una ferretería donde ganaba 400 mil pesos al mes, porque fue un comienzo, necesario, pero muy duro.
Notó que en principio muchos colombianos no entendían por qué la gente de su país emigraba, en lugar de quedarse a luchar por Venezuela.
Ahora con la agudización de la crisis, lo cual ha conllevado a tantas muertes (91 personas hasta la fecha), considera que sus hermanos colombianos pueden comprender mejor lo que vive un inmigrante venezolano y el por qué dejó todo atrás bajo razones plenamente justificadas, aunque signifique empezar de nuevo en un segundo país.

Deportaciones y explotación laboral
Miles de ciudadanos venezolanos han sido deportados. En muchos casos sorprendidos realizando actividades laborales sin contar con la documentación en regla.
Solamente en el primer mes de este año la cifra de deportados en Colombia llegó a 160.
Para el presidente de la Asociación de Venezolanos en Colombia (Asocvencol), Daniel Pagés, la necesidad con la cual llegan estas personas a este territorio hace que se empleen en cualquier cosa.
Recientemente el director de Migración Colombia, Christian Krüger Sarmiento, se mostró preocupado, pues lamentablemente hay colombianos quienes se aprovechan de la necesidad de los extranjeros para lucrarse y no pagar lo que corresponde por su trabajo.
El funcionario explicó que las mismas empresas pueden ayudar a los venezolanos a conseguir los documentos para trabajar legalmente.
En una próxima entrega se hará un recuento sobre la tragedia de la nación vecina, envuelta en violencia por el reclamo de un cambio de gobierno. Hablaremos sobre los llamados héroes de la resistencia, jóvenes estudiantes que han dado la vida por la libertad del país

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