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Se acabó el Recreo

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¿DE QUÉ HABLAS, VIEJO?

Por: Óscar Hernán Pallares.

 Al diccionario de bestialidades colombianas se sumó un nuevo vocablo con una acepción que no se sabe si causa ira o dolor o las dos cosas. De ahora en adelante cada que alguien quiera saber algo de alguien que tenga por qué saberlo por el cargo público que desempeña puede eludir-ofendiendo la respuesta con la pregunta ofensiva ¿de qué me hablas, viejo?

 El 21 de noviembre Colombia se paralizará por el paro nacional. ¿Qué tiene que decir al respecto?

 ¿La reforma tributaria y a las pensiones que anuncia el ministro de Hacienda Carrasquilla tiene su visto bueno?

 ¿Es cierto que una vez se apruebe la reforma laboral ampliamente divulgada, los jóvenes menores de 28 años ganarán menos del salario mínimo legal vigente?

 ¿De ahora en adelante se podrá contratar a un trabajador por horas, con lo cual nunca se pensionará y la seguridad social se le esquilmará?

¿Qué opina del resultado de algunas investigaciones serias que muestran que se está haciendo maromas jurídicas para cortarle las alas al Fondo Nacional de Ahorro para luego entregarlo al capital privado?

Se dice que se va privatizar a Isa y Ecopetrol, ¿es cierto?

¿En qué van las investigaciones por la corrupción en Odebrecht, Madelena, U. Distrital, carrusel de la toga, entre otros casos emblemáticos?

¿Es justo que los colombianos tengan que pagar los faltantes de Electricaribe?

¿Es cierto que se cumplió la promesa de campaña de rebajar los impuestos rebajándoselos a las grandes multinacionales?

Son preguntas sobre temas que inquietan a los colombianos y a las cuales quisieran respuestas claras y confiables. Incluso son preguntas que no requieren respuestas porque los hechos ya las han respondido; son cuestionamientos para cuantificar el grado de “trastorno de despersonalización” (las personas sienten que no hacen parte de la realidad) que padecen quienes dirigen al país. Ejemplica el trastorno la respuesta ofrecida sobre el paro campesino que le explotaba en las narices: “Ese tal paro no existe”.

¿De qué me hablas, viejo? es la nueva forma de contestar de quienes padecen el trastorno de despersonalización.

PRIMER RECREO: “El empalme es un proceso de interés público, formal y obligatorio, a través del cual se hace entrega y se recibe la administración pública de las entidades territoriales, y se formaliza con la entrega de un Informe De Gestión.

Da cuenta del estado de la entidad territorial en relación con sus recursos administrativos, financieros, humanos y tecnológicos, así como de la situación en materia de desarrollo económico, social, político, cultural, ambiental, de ordenamiento territorial, seguridad y convivencia ciudadana, orden público”

SEGUNDO RECREO: No hacer empalme o hacerlo a la carrera además de violar la normatividad (Ley 152 de 1994, art.39-2; Res. Orgánica 5544 de 2003 C.GR; Ley 951 de 2005, entre otras) es desaprovechar la oportunidad de enterarse con datos oficiales del municipio que se recibe.

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