Inicio Opinión Se Acabó el Recreo

Se Acabó el Recreo

148
0

DEL RECONOCIMIENTO Y OTROS INTERROGANTES

Por: Óscar Hernán Pallares.

Mientras en el recinto del Concejo Municipal, sobriamente decorado para la ocasión, se llevaba a cabo el acto de “reconocimiento por sus aportes al desarrollo de Aguachica”, la policía nacional detenía, “para cumplir la condena de 23 años de prisión que le impuso el Juzgado Único Especializado de Valledupar”, a uno de los personajes a quien se le honraba en ese momento. ¡Qué descachada!

Pero no es única en Colombia. Es un deporte nacional bautizar barrios, calles, edificios públicos, escenarios deportivos, invasiones electoreras y cualquier cosa, con el nombre del funcionario que cortó la cinta inaugural. Es deporte nacional hacerse autobombo. Hace unos años visite Cuba y en ninguna parte existía nada con el nombre del fundador de la República cubana de hoy. Hasta hay una norma allá que expresamente prohíbe que nada lleve su nombre.

Es que exaltar no es cualquier cosa. Y por tal, no muchos merecen ser exaltados. Así lo encuentra uno en cualquier diccionario: “Acción de atribuir mucho mérito o valor a una persona o una cosa. La exaltación de sus hazañas. Glorificación”. “Gloria que resulta de una acción muy notable”. “Alabanza de las cualidades o méritos de una persona o cosa”. “Atribución de más valor del que se considera tiene a una persona o cosa”.

Es decir, nada debería nominarse con el afán de hacer reconocimiento a alguien, salvo que realmente haya hecho méritos para ello y, claro está, menos, que el nominador sea parte interesada en la exaltación. Ahora, si es una entidad, o persona jurídica pública, la que promueve la exaltación de ese alguien, debe cerciorarse muy bien de no embarrarla tan flagrantemente. De no hacerlo, se corre el riesgo de que le pase lo del cuento de que por la acera de cierta universidad no se podía pasar porque ante el menor descuido le metían un título bajo el brazo a uno.

Ahora no crean que estoy diciendo un no absoluto a la exaltación. Por el contrario, todos la necesitamos. Desde la cuna hasta la muerte. Uno de los efectos más perennes que tiene el reconocimiento social en el hombre es hacerlo sentir bien. Algunos estudios indican que la liberación de neurotransmisores en el cerebro, sentirse aceptado por los demás, aumenta la felicidad y la autoestima. Pero también los estudios demuestran que recibir merecimientos por hacer lo que se debe hacer, humilla y ralentiza la potencialidad para ser mejores. Causa más daño un reconocimiento inmerecido que el no otorgarlo.

Charles Kendall Adams decía que “Nadie obtiene grandes triunfos simplemente por el hecho de hacer lo que le corresponde. La dedicación y la excelencia por encima de lo requerido, son las que determinan el merecimiento de la máxima distinción”.

PRIMER RECREO: En mi columna del 17 de noviembre de 2017 resalté la política de Súmate al Parque así:” Por lo anterior es que saludo alborozado la iniciativa del Dr. Henry Alí Montes de construir un parque recreacional en la urbanización Nuevo Amanecer; sendos en los barrios Cesarito y Romero Díaz, respectivamente; y otro más, como el Parque Recreodeportivo, en el barrio Tierra Linda”. Hoy reconozco que se han materializado esos proyectos. Pulgar arriba.
Pero tengo un pulgar abajo para el diseño de la remodelación del parque de Villa. Lo convirtieron en plaza, lo cual requirió la tala de muchos árboles.

SEGUNDO RECREO: He visto pasar muchos primeros 100 días de nuevos presidentes. Pero no recuerdo a uno que debiendo estar en plena luna de miel, la esté pasando tan mal: en los escasos primeros 30 días de su mandato los maestros, estudiantes y padres de familia le hacen un paro; su principal ministro puede ser votado con moción de censura; armó un Nuevo Frente Nacional con Gaviria, Pastrana y Uribe; Colombia salió a votar masivamente la consulta anticorrupción; con el nuevo Frente Nacional no logró mayorías holgadas en el congreso; le tumbaron algunos nombramientos que tenía previsto; las encuestas lo reportan con un alto bajonazo en popularidad. Si más bien parece que el momento para el presidente es de luna de hiel.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here