
El Cesar se posiciona como el tercer departamento con menor riesgo de inseguridad alimentaria grave en el país, con un índice de 5.4%.
El pasado 22 de mayo, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), entregó a la opinión pública un informe sobre inseguridad alimentaria en Colombia, en el cual se revela un panorama mixto a nivel nacional, pero destaca resultados positivos para el departamento del Cesar.
Según una escala de la FAO y la Encuesta de Calidad de Vida del DANE, se miden dos rangos de inseguridad alimentaria: moderada (reducción en la calidad, variedad o cantidad de alimentos) y grave (personas que dejaron de consumir alimentos por al menos un día). A nivel nacional, la inseguridad alimentaria moderada disminuyó de 26.6% en 2023 a 25.5% en 2024, afectando a unos 17 millones de personas. Sin embargo, la inseguridad alimentaria grave aumentó de 4.8% a 5%, lo que equivale a aproximadamente 3 millones de personas pasando hambre.
La cifra indica que en el departamento del Cesar, se tiene un progreso significativo. La inseguridad alimentaria moderada se redujo de 32.2% en 2023 a 30.3% en 2024, ubicando al Cesar en la mitad de la tabla entre los 33 entes territoriales analizados y como uno de los departamentos con mejores resultados en la región Caribe. Más destacable aún es el avance en el rango grave: el Cesar se posiciona como el tercer departamento con menor riesgo de inseguridad alimentaria grave en el país, con un índice de 5.4%, una notable disminución desde el 9% registrado en 2023. Esto indica que el hambre en el departamento ha disminuido de manera considerable en el último año.
A nivel regional, el informe señala a La Guajira como el departamento con mayor inseguridad alimentaria moderada (52.4%) y grave (15.7%), seguido por Sucre y Córdoba. En contraste, departamentos como Caldas y Bogotá presentan los menores índices de inseguridad alimentaria moderada, mientras que Vichada y Arauca lideran en el rango grave con los menores porcentajes.
Analistas económicos de la región se muestran preocupados por la falta de una tendencia clara de mejora a nivel nacional y cuestionó la efectividad de las políticas de subsidios del gobierno, como Renta Ciudadana, Familias en Acción y la devolución del IVA, que deberían garantizar el acceso a alimentos para las familias vulnerables.





