Por: Diógenes Armando Pino Ávila.

Hace un tiempo vi un video de una entrevista que le hacen a Vargas Llosa, el tema era la obra de García Márquez, Llosa habla muy bien de la novela cumbre de Gabo Cien años de soledad, la conocía muy bien, pues su tesis doctoral la basó en dicha novela, de hecho, de ahí nace su libro “Historia de un deicidio”.  Ayer volví a ver el video, alguien, uno de mis contactos lo publicó en Facebook, esta vez le puse más atención y encontré que algo de lo dicho por el peruano no cuadraba con mi forma de pensar por esto decidí analizar críticamente lo dicho en el video.

La parte que me patinaba era que Vargas Llosa aseveraba que Gabo escribía por inspiración y que, a pesar de ser buen escritor, no era un intelectual ya que no era capaz de analizar o reelaborar racionalmente su obra y que al momento de escribir lo hacía por instinto, por palpito.  Esta aseveración me llevó a indagar sobre lo que significaba ser un intelectual y encontré la siguiente definición: Un intelectual se define, en términos sociológicos, como “aquel sujeto que participa activamente en la producción, crítica y circulación de ideas en la sociedad”.

Si eso es ser intelectual, entonces, Gabo lo fue, pues como escritor, guionista, poeta no hizo otra cosa que participar activamente con su obra y pensamiento en la circulación critica de las ideas del pueblo raso. Otra cosa es que no promulgara las ideas de la elite que si promulgaba el atildado Vargas Llosa. 

El entrenamiento como educador que me dio la Normal Piloto de Bolívar, me lleva inconscientemente a aplicar como practica que, cuando encuentro la respuesta para aclarar una pregunta, automáticamente, desde mi inconsciente, salta un nuevo interrogante, en una concatenación de ideas, para ampliar mi conocimiento.  Por eso, al encontrar la respuesta a la pregunta ¿Que es un intelectual? Salta a mi menta la siguiente: ¿Los intelectuales son cultos o puede haber intelectuales incultos?

Para encontrar la respuesta tuve que ahondar sobre otros conceptos:  La cultura, no solo es el acumulado de saberes que da la academia, es también, en un sentido más amplio, la sensibilidad hacia la diversidad de expresiones humanas, artísticas, históricas y populares que constituyen el tejido de una civilización. Entonces se puede colegir que Gabo era un intelectual culto, contrario a Vargas Llosa que, al parecer, era un intelectual pegado a la academia que no dimensionaba en la escala de sus valores los saberes populares, la cultura de los pueblos.,

Podemos concluir que un intelectual culto, trasciende, sobrepasa, con su saber la barrera de la erudición académica o técnica, ya que, vincula en sus saberes la experiencia humana en sociedad y reconoce el valor de la literatura, la filosofía, el arte, la historia y las tradiciones, vinculación y reconocimiento que hace patente en su ideario y producción critica de circulación social.

Ahora bien, un intelectual inculto puede ser un gran especialista, preparado académica y técnicamente en un determinado saber (literatura, medicina, derecho, ingeniería, política), pero puede carecer de ese pensamiento abierto y crítico sobre las humanidades y expresiones propias de la vida social lo que hace que su pensamiento se reduzca solo al campo utilitario de su saber académico o técnico, por tanto ajeno a la cultura.

En conclusión, hay intelectuales cultos y los hay incultos, un ejemplo para pensar en el caso colombiano, puede ser digno de discusión sobre dos lideres que polarizan la política del país: el que representa al progresismo y el de la ultraderecha. Le toca a usted, amable lector ponerle nombres a estos dos personajes y además, después de analizar esta columna rotular con sinceridad, cual es el intelectual culto y cual no.

Artículo anteriorDayro Moreno ¿Será titular ante Bolivia por Eliminatorias? El entrenador Néstor Lorenzo dio pistas sobre
Artículo siguienteEgan Bernal ganó la etapa 16 de la Vuelta a España: «Una historia para contarle a mis nietos»

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí