
La aplicación de la Sentencia de Unificación SU-235 de 2016 de la Corte Constitucional, relacionada con la antigua Hacienda Bellacruz, hoy conocida como Hacienda La Gloria, mantiene en alerta a comunidades y trabajadores del sur del Cesar ante el posible impacto laboral y económico que podría generar en la región.
Líderes sociales, representantes comunitarios y trabajadores expresaron su preocupación por el futuro de más de mil empleos directos vinculados a la empresa agroindustrial que opera en la zona, advirtiendo que una eventual suspensión de actividades afectaría seriamente la economía de cientos de familias.
El concejal del municipio de La Gloria, Donaldo Vilardy, pidió al Gobierno Nacional y a la Corte Constitucional revisar cuidadosamente las implicaciones sociales derivadas del cumplimiento de la decisión judicial.
“No queremos una catástrofe laboral en la región. Son más de mil personas que dependen de la Hacienda La Gloria para sostener a sus familias y garantizar la educación de sus hijos”, manifestó el cabildante.
La preocupación también fue compartida por Mario Alberto Bustamante, presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento de Simaña, quien aseguró que el posible cierre o reducción de operaciones tendría repercusiones en toda la economía local.
Por su parte, el líder social Gregorio Riaño sostuvo que, aunque existe respaldo a los derechos de los campesinos reclamantes, también debe tenerse en cuenta el impacto que la medida podría generar sobre cientos de trabajadores y sus familias.
Riaño explicó que las consecuencias podrían extenderse a diferentes municipios y corregimientos del sur del Cesar, entre ellos Pelaya, Aguachica, Tamalameque y sectores rurales como La Mata, San Bernardo y Costilla, donde numerosas familias dependen de la actividad palmera.
Entre las voces más afectadas se encuentra Leidys Johana Pedrozo, trabajadora del grupo agroindustrial y madre cabeza de hogar, quien aseguró que la incertidumbre laboral amenaza directamente la estabilidad económica de su familia.
“Tenemos hijos estudiando en la universidad y múltiples compromisos económicos. Hoy sentimos temor porque nuestra edad dificulta encontrar nuevas oportunidades laborales”, expresó.






